OPINIÓN

 

El Consejo autonómico de veterinarios de CyL reclama a las administraciones que reaccionen y provean de alimento, agua y protección a los animales supervivientes de los fuegos de Zamora

 

 27 de julio de 2022.- Ante los incendios que han asolado las inmediaciones de la sierra de la Culebra, con dos fuegos que han devorado una superficie de 60.000 hectáreas y que se han vuelto a reactivar a primera hora de este lunes, el Consejo de Colegios de Veterinarios de Castilla y León reclama que se articule cuanto antes un protocolo de ayudas a las decenas de animales que han sobrevivido pero carecen de pastos y alimento.

En primer lugar, el Consejo autonómico lamenta profundamente la pérdida de dos vidas humanas en estos fuegos que se han cebado con la provincia de Zamora: un brigadista que luchaba contra el incendio y un pastor que convivía con su rebaño durante las noches para protegerlo de los ataques del lobo y que dormía en el momento del incendio.

En segundo lugar, el Consejo recuerda que sendos fuegos han dejado a los animales supervivientes sin ningún tipo de alimento, ya que ha quemado pajares y alimento acumulado en los campos, dejando nada más que cenizas a su alrededor.

Luciano Díez, presidente del Consejo, recuerda que estos animales están sobreviviendo gracias a la ayuda organizada a través de una cuenta solidaria de Caja Rural y Cobadú (Cooperativa del Bajo Duero), así como la colaboración de los habitantes de la zona y administraciones locales, que está permitiendo comprar alimento y trasladarlo a los lugares donde se encuentran los animales.

Por este motivo, Díez reclama una “pronta reacción” de las administraciones provinciales y autonómicas para suplementar y sustituir esta solidaridad vecinal. “Es necesario procurar alimento, agua y en algunos casos protección para estos animales que son igual de importantes que los de otros incendios que se destacan incluso a nivel internacional, mientras que aquí nos estamos quemando casi en silencio”.

Díez ha apelado no obstante a que se mantenga la solidaridad ciudadana con las zonas afectadas para que los animales sigan comiendo mientras las administraciones reaccionan y encuentran soluciones.